jueves, 29 de mayo de 2008

Indiana Jones y la conexión extraterrestre

Después de 19 años transcurridos, Indiana Jones ha vuelto por la puerta grande, aunque por el camino se ha dejado parte de la magia que antaño poseia.
Si bien es cierto que tiene los mismos ingredientes que anteriores entregas, el visionado de Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, te deja un sabor agridulce.

El argumento esta vez gira en torno a la búsqueda de la calavera del título, una pieza de origén azteca, atribuida a los extraterrestres.
Por lo demás,volvemos a encontrar las persecuciones de coches y los típicos villanos de tebeo (que esta vez son los rusos, con una Cate Blanchett interpretando a una femme fatale de antología).
Por los diálogos entre los protagonistas conoceremos que ha sido de nuestro héroe durante los años que transcurren entre el final de La última cruzada y esta.
Tambien encontramos numerosos guiños a las anteriores películas (como esa Arca de la Alianza guardada en pleno desierto en el Área 51, lugar donde comienza esta nueva aventura).
Y por supuesto a la serie sobre el joven Indiana Jones.
En su periplo le acompaña un joven impetuoso, que viste como Marlon Brando en "Salvaje", y que guarda una sorpresa que ya no es tanto, y que esta interpretado por ese actor en alza que es Shia LaBeouf.
Pero la parte más entrañable de todo el metraje es el momento en que aparece Marion Ravenwood, la heroína de El Arca perdida, a la que muchos habiamos echado de menos, y que vuelve a interpretar Karen Allen, actriz que hubiera merecido mejor suerte.
Si en anteriores entregas se homenajeaba a los viejos seriales de los años 30 y 40, esta vez lo que se homenajea es al cine de ciencia ficción de los 50, con su miedo a la amenaza nuclear, y a un supuesto ataque por parte de los comunistas.
Esta cuarta entrega esta hecha sobre todo para los fans de la saga, nostálgicos irremediables de un cine que ya no se hace.
Parece ser que la nostalgia vende, y la cultura popular (con sus cómics, cine y literatura de género) esta de moda, por lo tanto los que nos denominamos frikis y amantes de ella, no saldremos defraudados.
Otra cosa bien diferente sera si gustara al resto de los mortales, acostumbrados ellos a efectos visuales de última generación, de los que Spielberg prescinde salvo en puntuales momentos, para hacer una película a la antigua usanza, con efectos especiales de artesanía, y en los que incluso abusa de la retroproyección, quizás con la intención de que parezca rodada hace 50 años.
No quisiera olvidarme de la estrella de la función, un Harrison Ford entrado en años, pero que aún conserva cuerda para rato, ya que aún es capaz de las proezas más increibles.
Para terminar quiero hacer mio aquello que se dijo en Cannes: gusta pero no entusiasma.
Aún así, si se decide rodar una quinta entrega, no sere yo el que me niegue a ello.
Es lo que tiene ser fan, friki y nostálgico.

3 comentarios:

Pedro l. Corpa Hervás dijo...

diga ud que si. coincido plenamente. aunque todos los frikis en su mayoria estan en plan taliban y soliviantados contra la peli... como se estuvo en su dia de la segunda y de la tercera, pero que ahora son "míticas", ya ve usted.

creo que está preparado pra pasarse a mi blog a participar en mi propuesta, querido azulón.
www.eclecticoterminal.blogspot.com

Bruce dijo...

Coincido en lo del sabor agridulce,compañero...

Alejandro dijo...

El mismo sabor que me dejó a mi, se hace obligado un segundo visionado tras dejarla madurar...