

Estaba habituado a ver aquellas viejas películas protagonizadas por Johnny Weissmüller que, o bien en verano, o por Navidad, Televisión Española nos obsequiaba cada vez que los niños disfrutábamos de vacaciones.
Tambien de vez en cuando llegaba a mis manos algún que otro tebeo, que publicaba, creo recordar, la extinta editorial mexicana Novaro.
De las novelas originales que escribió Edgar Rice Burroughs, como nunca he llegado a leer ninguna, no guardo recuerdo alguno.
Pero de todo el material que llegué a disfrutar de tan célebre personaje, nada resultó tan satisfactorio como los dibujos animados que cité al principio, y de los cuales, no me perdía ningún episodio.

Con esta serie descubrí que la mona que acompaña a Tarzán en todas sus andanzas no se llamaba Chita, que era como se conocía en los films antes mencionados, si no que aquí respondía al nombre de Tnikima, y que no era un chimpance, si no un pequeño simio.
Hoy por hoy, la imagén que guardo de Tarzán, es la de esta serie inolvibable.
1 comentario:
Que buenos recuerdos, ese dibujo estaba muy bueno.
Tendras idea donde puedo conseguir algunos capitulos con dialogos en castellano ?
maurodelossantos@hotmail.com
gracias.
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