
Quizás no sea su mejor disco, ¿o si?, pero sin lugar a dudas fué con el que traspaso nuestras fronteras, ya que en países como Francia e Italia, y tambien en Latinoamerica fué tambien un exito sin precendentes.
Con un cambio de look, Ana, Nacho y Jose, firmarón su disco más ambicioso y personal, con canciones que reflejan el excelente momento que vivía el trío.
En él, se hace palpable una variedad de géneros musicales, con melodías muy logradas y letras de lo más pegadizas.
Desde el tango en Blues del esclavo hasta el jazzistico No hay marcha en Nueva York, pasando por hits como La fuerza del destino, Mujer contra mujer o Una año más, cada tema de este disco se conviertió en un exito, y todo él se convirtió en un clásico instantaneo.
Hoy en día, 20 años después, todavía no ha sido superado.
Un disco con el que el trio se hizo adulto, componiendo grandes canciones, aunque tampoco faltan temas más ligeros.
Grupos como La Oreja de Van Gogh o Amaral han intentado seguir su estela con más o menos éxito, pero por mucho que lo intenten jamás podrán superar al conjunto madrileño.