lunes, 25 de enero de 2010

Jugando a los detectives

El imaginario popular nos ha dejado una imagen totalmente diferente de los personajes de Sir Arthur Conan Doyle, alejandose de como su creador los imaginó.
Esto es ha sido culpa, primero del teatro, en las adaptaciones que se hicieron a principios del pasado siglo, y después al cine, que no hizo otra cosa que copiar a los primeros.
Esto no resta meritó a las películas que protagonizó en los años 30 Basil Rathbone; ni a las de la productora inglesa Hammer Films de los 50, ni por suspuesto alguna versión apócrifa como la excelente La vida privada de Sherlock Holmes, en donde el maestro Billy Wilder se burla de todos los tópicos atribuidos al personaje por culpa del cine, y que por supuesto, no estan en las novelas; o la producida por Steven Spielberg El secreto de la pirámide, donde Holmes y Watson se conocían en la Universidad, hecho este que nunca sucedió.
Asi que se podría decir que Guy Ritchie, adaptando una novela gráfica inédita de un tal Lionel Wigram, en Sherlock Holmes ha hecho la versión más fiel de este inmortal personaje.
La película tiene un ritmo verteginoso, muy acorde al gusto actual, que no te da respiro ni un momento, y todo aquel que haya leído la obra de Doyle, vera que, sin adaptar ninguna novela, hay más cosas aquí de ellas, que en cualquiera de las otras películas.
El cárisma del personaje, unido al cárisma que desprende Robert Downey Jr. en cada una de las secuencias, hace que pasemos dos horas muy entretenidas.
Y claro esta ese Dr. Watson, interpretado por un Jude Law espléndido en su papel.
Por lo visto en otros films, puede parecer que estos actores son demasiado jovenes para los papeles, pero si revisamos las biografías de los personajes, comprobaremos que se conocierón cuando aún no llegaban a los 40 años, por lo tanto en este aspecto no se le puede reprochar nada.
Convendría hablar de la música, compuesta por un inspiradísimo Hans Zimmer, y de la soberbia dirección artística, con un Londres en plena revolución industrial, que te mete de lleno en aquella época, y en la que se puede ver la enorme diferencia de clases que existía a finales del siglo XIX.
Los detractores de este film, suelen meterse con el tema de las peleas que se ven en el mismo. Lo que quizás no sepan, por lo que les recomendaría que se leyesen las novelas, que Holmes era un experto luchador muy aficionado al boxeo; y Watson un médico, con carrera militar, por lo que con toda probabilidad no faltaría en su curriculum experencia en el frente.
Pero no penseís que estamos solo ante una película de acción, ya que los rasgos más conocidos del personaje, con su admirable deducción detectivesca estan ahí.
Quizás el único pero que habría que achacarle, sería el de el poco cárisma que trasmite el villano de la función, interpretado aquí por Mark Strong.
Aunque habría que decir que el verdadero villano, durante todo el metraje se oculta entre las sombras, y que no voy a decir aquí quien es, para que lo descubraís por vuestra cuenta, aunque no resulte díficil averiguar quien es.

5 comentarios:

Bruce dijo...

Muy de acuerdo. :D
Excelente película.

Anónimo dijo...

muy buena,muy lograda,la banda sonora genial y los actores cada uno perfecto en su role,muy recomendable

Anwar dijo...

La verdad es que si, lo más flojo de la peli es el villano que va de más a menos.

Saludos

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
lokodatar dijo...

Como un enano, y mira que me gustaban ambas partes del sandwich, director y personaje, pero me la temía.
Como un enano.