miércoles, 3 de marzo de 2010

La isla del miedo

Parafraseando a Lovecraft, Martin Scorsese se adentra en las montañas de la locura en su última película, en la que vuelve a colaborar Leonardo Dicaprio: Shutter Island.
Basada en una novela de Dennis Lehane (Clint Eastwood adapto otra novela suya, Mistyc River, con resultados brillantes), se nos narra la investigación de un agente judicial y su ayudante, la desaparición de una interna de un psiquiatrico donde estan encerrados criminales altamente peligrosos, ubicado en una remota isla, y que esconde más de un secreto.

Viendola, me dió la sensación de estar viendo Perdidos, ya que a medida que transcurre la acción, tu concepción de los hechos va variando, ya que nada es lo que parece en este irregular film, donde lo que más brilla es su elegante puesta en escena, que te mete de lleno en los años 50.
No se puede decir que sea una mala película, pero viniendo de quien viene se podía esperar algo mejor.
De cualquier manera, esta muy por encima de la media de lo que podemos ver actualmente en cartelera.

1 comentario:

Nemo Nadir dijo...

Shutter Island es una película de misterio sin misterio. Un film que basa toda su efectividad en crear una intriga que, pesar de estar excelentemente contada, se ve venir de lejos. Scorsese va dejando demasiadas pistas de lo que trata de esconder. Aunque está rodada con la maestría propia del director, su principal baza, el suspense, no funciona. Y eso la hace fallida de largo. Cualquier espectador con cierto background cinéfilo se dará cuenta desde el primer fotograma ante qué tipo de película se encuentra y estará en guardia. Es casi inevitable averiguar desde el minuto cero cuál va a ser el final. Scorsesse deja demasiadas claves al descubierto para una película que pretende basarse toda ella en el suspense y el desconocimiento.

Tampoco ha estado el director atinado con el casting, seleccionando a una serie de actores demasiado encasillados que hacen que todo huela mal desde el principio y que se masque la tensión desde el comienzo. Muy pronto el espectador se da cuenta de que hay algo extraño alrededor del protagonista y de que nada es lo que parece. DiCaprio vuelve a tener su pinta de guarrete sudoroso y mal afeitado habitual, Ben Kingsley repite con su personaje inquietante de siempre, y cuando hace falta un personaje alemán siempre está ahí Max Von Sydow para aportar su usual caracterización. Sólo el versátil Mark Ruffalo se sale un poco de lo preestablecido.

A Scorsese le ha salido una película un pelín pretenciosa, con una ambientación y argumento que, en cierto modo, traen a la mente El Corazón del Ángel de Alan Parker. Un trabajo sobre el que no queda más remedio que preguntarse si era necesario tanto minutaje para lo que cuenta. Muchas escenas son excesivamente largas e incluso innecesarias, llegando a una conclusión exageradamente alargada cuando ya está todo el pescado vendido. Shutter Island será un entretenimiento para el neófito, pero es un peñazo para el espectador avisado. Ni siquiera creo que gane con sucesivos visionados. Una peli sin sorpresas que, precisamente, pretende sorprender. Así que lo mejor será disfrutar del viaje y no preocuparse tanto por llegar al destino.