domingo, 21 de marzo de 2010

Lecturas vertiginosas

Vamos a repasar brevemente los últimos comics leídos, todos ellos del sello Vertigo.

DMZ. Poderes bélicos.

La serie que nos descubrió a Brian Wood, sigue su curso, entrando en su recta final. Este volumen es de lo más interesante, pero a cabe achacarle una cosa a la serie.

El protagonista Matty Roth, a pesar del tiempo trancurrido parece que no aprende, ya que todo el mundo le sigue utilizando.

Un mal menor, para una excelente serie.

Scalped. Triste y solo

Se dice en la introducción, que el presente volumen es el mejor de los hasta ahora publicados.
Lo que si es cierto, es que esta serie de Jason Aaron es la mejor que publica Vertigo en la actualidad.
En este quinto volumen, conoceremos secretos guardados desde hace mucho tiempo, y oscuros pasados de personajes secundarios.
Un gran tomo. Quizás tenga razón Jason Starr, que es quien escribe la introducción, pero es que esta serie tiene mucho nivel.
Seria pecado perdérsela.
Con respecto a la subida de precio, mejor no digo nada, ya que lo han hecho otros, con los que comparto opinión



Northlanders. La cruz + el martillo.

Otra serie escrita por Brian Wood.
Fiel y sangriento retrato de una época, en la que los feroces vikingos arrasaban cuanto encontraban a su paso, matando a hombres, mujeres y niños, sin niguna compasión.
La historia de este segundo tomo, me ha parecido mejor que la del primero.

3 comentarios:

Ternin dijo...

DMZ la dejé en su tercer tomo porque no llegó a engancharme la serie.

De las otras, coincido plenamente salvo en Norhlanders que quizás por el dibujo baja enteros respecto el primer tomo.

Un saludo

lokodatar dijo...

= + guion vikingo bajón

Nemo Nadir dijo...

A mí, sin embargo, este segundo tomo de Northlanders me parece aún peor que el primero. Nos vendieron la serie como lo más de Vertigo y para mí ha sido una gran decepción. Cada vez me gusta menos. Me fastidia esa sensación de que la historia puede estar igual ambientada en la Segunda Guerra Mundial que en los bajos fondos gansteriles, y que se hace en un entorno vikingo porque así queda es más comercial. Y me fastidia aún más ese tono modernillo que lo impregna todo, especialmente el lenguaje y actitudes de los personajes. Si el dibujo de Davide Gianfelice me pareció poco apropiado, el de Ryan Kelly, que recuerda demasiado a Timothy Truman (tampoco una maravilla por sí mismo), directamente me repele. Esta serie me parece sosa y falta de personalidad. No es más, en sí, que una galería de excusas para derramar litros y litros de sangre. Y este tomo 2 me cuenta una historia que se me asemeja totalmente anodina y plana. Al final ni importa lo que me cuenta ni me interesa la forma en que me lo cuenta. Si con el número 1 me quedaron dudas, con este 2 se me despejan todas.