sábado, 10 de enero de 2009

Sueños artificiales

Rick Deckard es un cazador de bonificaciones. Una asesino de androides en la ciudad de San Francisco devastada por la tercera guerra mundial, y en la que apenas vive gente, ya que los más pudientes se marcharón a las colonias de Marte.
Su máxima aspiración es poseer un animal vivo de verdad, (ya que en este futuro tan desolador que nos presenta esta novela, estan practicamente extinguidos), y no uno mecanico, que es precisamente lo que tiene.
Varios androides han huido de Marte (donde se dedican a hacer la vida de los colonos más placenteras), y debe localizarlos y exterminarlos.
Empresa complicada, ya que se trata de modelos muy avanzados denominados Nexus-6, y distinguirlos de los humanos es una díficil tarea.
Para ello contará con un test de empatía conocido con el nombre de Voight- Kampff.

Esta es la premisa argumental de la genial novela de Philip K. Dick, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, que sirvió de base para esa obra maestra que es Blade Runner.
Aunque a priori los argumentos son semejantes, los cambios entre una y otra son considerables, y aunque la película sea superior a la novela, no quiero decir que esta sea mala.
Desde luego estamos ante una de las mejores de su autor, en dura rivalidad con Ubik.

Pero estamos aquí para hablar de la novela, en las que el escritor americano vuelve a tocar temas recurrentes en toda su obra.
Pero lo más importante que nos viene a decir es que los seres artificiales pueden a llegar a ser más humanos que los propios humanos, ya que en esta sociedad deshumanizada que nos presenta en la novela, las personas necesitan de una máquina para cambiar de estados de ánimo.
Un futuro más bien negro es el que nos muestra Dick, no muy distinto al actual, por lo que le convierte en casi un visionario, ya que la novela que nos ocupa fue publicada por primera vez en 1968.

Para terminar, volveré a referirme a su adaptación cinematográfica, para decir que no hace falta una ser fiel a una obra escrita para hacer una buena película. Basta con coger la esencia de la misma para llevar a buen puerto una adaptación.
Y en el caso que nos ocupa, esta es la misma, ya que tanto la novela de Philip K. Dick como el film de Ridley Scott nos viene a contar lo mismo.
¿Que es lo que nos hace humanos? ¿Nuestra naturaleza o nuestros actos?

4 comentarios:

Loth dijo...

Creo que en respuesta a tu pregunta, nos hacen humanos nuestros actos, porque si no no diríamos que los psicópatas son monstruos sin alma, ¿cierto? Además, hay niveles de evolución que pueden llegar a superarnos, de ahí que apoye la moción de liberar a todo andoride replicante xD

Te he ido dejando algún comentario que otro por el blog en tus reseñas de libros, incluso me anoto algunas sugerencias.

Si no te importa, te enlazo a mi blog.

Suerte, y sigue escribiendo :)

PAblo dijo...

Uno de esos escasos casos que la versión supera la obra original, sin que esta sea mala, claro.

Impacientes Saludos.

JON OSTERMAN dijo...

Bienvenida por aquí, Loth.
Siempre es reconfortante que te visite gente nueva.
Sobre todo si son del sexo femenino,je,je,je...!
Y muchas gracias por el enlace.
Saludos.

JON OSTERMAN dijo...

Pues si amigo Pablo, aunque la película es superior a la novela, esta, como casi todo lo de Philip K. Dick, es muy recomendable.
Saludos para ti, tambien.