jueves, 8 de diciembre de 2011

El tiempo es oro

Andrew Niccol, guionista de esa joya del cine moderno que es El Show de Truman, debutó en la dirección con la excelente Gattaca.
Después de la fallida Simone, y la irregular El Señor de la guerra, vuelve a la ciencia ficción con In Time.

Protagonizada por Justin Timberlake y Amanda Seyfried (pronto habrá que dedicar a esta actriz un post), se desarrolla en un futuro más o menos cercano, en donde la moneda de cambio es el tiempo.
Nadie envejece más allá de los 25 años, pero a partir de ahí, los humanos tan solo tienen un año más de vida, la cual pueden alargar comerciando con ella, o bien trabajando.

Una premisa argumental muy interesante, en una película un tanto descompensada.
Su primera hora es brillante, en la que podemos ver la diferencia de clases que hay en la sociedad, con una ciudad que puede ser cualquiera dividida en dos: El guetto en el que residen aquellos que viven al día, y la parte rica, en la que moran los nuevos ricos de esta nueva sociedad orwelliana, en la que estos acumulan grandes riquezas en forma de siglos de vida.

Es en esta primera parte donde podemos ver lo mejor del film.
Una crítica al sistema, ya que no se aleja ni un apíce de la actualidad, con un mundo en metido en una interminable crisis, en el cual los ricos son cada vez más ricos, y los pobres lo son cada vez más.

Es en su segunda mitad donde la película flojea, ya que acaba convirtiendose en el típico juego del gato y el ratón, con la pareja protagonista convertida en los Bonnie and Clyde del futuro, pero a lo Robin Hood.

Un digno entretenimiento, que nada entre dos aguas, que podía haber dado mucho más, si el director hubiera arriesgado un poquitín, y no tratar de contentar a los aficionados más sesudos de la ciencia ficción, y a los adolescentes que llenan los salas actualmente por igual, ya que los primeros (entre los que me incluyo) saldrán decepcionados, cosa que no sucedía ni en su ópera prima, ni en la película de Peter Weir.

1 comentario:

Yota dijo...

Joer, todo el mundo opina lo mismo, un si pero no.... de todas formas ya sabes que soy fiel seguidor de este tipo de cine que todo el mundo critica pero todo el mundo ve, así que acabaré pasadno por taquilla.