viernes, 9 de octubre de 2009

Dejad que los niños jueguen con fuego

No voy a extenderme demasiado por si acaso se me escapa algo que no debiera.
El caso es que esta segunda novela del sueco Stieg Larsson, de la trilogía Millenium, es más emocionante si cabe que la anterior.
La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina empieza de una manera, para derivar luego en otra cosa bien distinta.

Lo que en principio es una trama que denuncia el tráfico de mujeres del este, se vuelve después en un excelente relato policiaco que pondrá a nuestra protagonista, la enigmática Lisbeth Salander entre las cuerdas.

Y no digo más. Tan solo que si te gusto la anterior, esta no te defraudara.
Y si eres reacio a todo lo que suene a best seller, pero te apasiona el género negro, deberías dejarte de prejuicios, y lanzarte a la apasionante lectura de estas novelas.

Por lo que a mi respecta, en breve espero empezar la tercera, ya que esta finaliza con un gran cliffhanger.

3 comentarios:

Nemo Nadir dijo...

Qué casualidad. Acabo de colgar un post en mi blog acerca de la trilogía Millenium. Me permito copiar y pegar aquí, creo que te interesará en vista lo que te ha gustado la segunda parte. Y no temas, no revela nada.

Ahora que la trilogía de Stieg Larsson ha sido publicada en su integridad en España, no me resisto a echar mi cuarto a espadas al respecto. Digamos desde un principio lo que ya todo el mundo acepta: el atractivo de Millenium reside en la capacidad de Larsson para haber creado un personaje protagonista atractivo, seductor e imbatible: Lisbeth Salander. Su personalidad y su peculiar aspecto salvan una trama que a veces se alarga en exceso perdiéndose en vericuetos rocambolescos. De otro modo las novelas de Larsson no serían más que otro best-seller de intrigas internacionales cruzado con complicadas redes familiares. Sin embargo, y de forma más importante, lo que subyace debajo de toda la obra del escritor sueco es su obsesión por denunciar el abuso sobre las mujeres en una sociedad presuntamente civilizada y avanzada. La constante en los tres libros es el menosprecio del hombre para con el sexo femenino, la forma en que se ignora a la mujer y finalmente la violencia en todas sus manifestaciones que se ejerce sobre ella.

La prematura muerte de Larsson dejó en proyecto la idea original de hacer de Millenium una saga compuesta de diez libros. Según parece, en el momento de su fallecimiento Larsson ya había comenzado a escribir la cuarta entrega y había dejado sinopsis de la quinta y la sexta. No me cabe la menor duda de que con el tiempo y tras las pertinentes pugnas por parte de sus herederos, los lectores tendremos acceso a esas partes inéditas de la historia. Pero uno no puede por menos que sentir una pequeña punzada al leer estas novelas sabiendo que nunca llegará a descubrir el desenlace final. Porque, en el fondo, lo que nuestro corazoncito sentimental quiere es conocer qué pasa definitivamente con Lisbeth y si el pichabrava de Mikael Blomkvist sienta de una vez la cabeza y con quien. Mientras tanto, disfruten del legado de este autor que ha significado un nuevo enfoque dentro de las restricciones del género negro. Que su carácter de saga inacabada no haga que dejen caer estas espléndidas novelas en saco roto.

Yota dijo...

Yo me lo he pasado teta, sobretodo a partir de "eso" que pasa en la página 300 más o menos.

Carlos Gallego dijo...

A mi la película no me gusto nada, nada que ver con la primera entrega.