viernes, 3 de octubre de 2008

Ganar de cualquier manera

Hanna-Barbera fué durante mi infancia y las de millones de niños, una productora de dibujos animados para televisión, que nos ofreció los personajes más entrañables y queridos de la caja tonta.
Muchas fuerón sus creaciones (otro día tocará hablar de ellas), pero hay una que sobresale por encima de las demás.
Se trata de Los Autos Locos, en la que once coches de carreras de lo más variopinto competían entre sí, y en la que todo estaba permitido con tal de llegar el primero a meta.
Hace unos años, se presentó en Goodwood, Inglaterra una exposición de estos estrafalarios vehiculos en escala real.
En la exposición faltarón dos, de los que os ofrezco su imagen sacada de esta formidable e inolvidable serie que tanto me fascinó de pequeño.
Como anécdota os cuento que tuvó colección de cromos allá por los primeros 70, y yo, apenas con cuatro o cinco años, fué la primera que empecé.
Aún recuerdo las peleas que tenía con mi prima, algo mayor que yo, a cuenta de los cromos de marras.
Antes de pasar a mostraros los coches, deciros que los textos a pie de foto y las imagenes estan sacados de la web autocosmos.cl (una página de Chile dedicada a la venta de coches usados).
Por lo tanto los textos pertenecen a la persona anónima que los escribió en su día.
Espero que no se sienta molestado.

00. Super Ferrari Especial

El malvado Pierre Nodoyuna y su fiel Patán, que corrían en el auto 00, se dedicaban a sabotear a sus rivales en vez de correr al igual que los demás participantes. Así fue como a lo largo de tres años no logró ganar ni una sola vez.

1. El Rocomóvil
Los Hermanos Macana: muy parecidos al Capitán Cavernícola, estos hermanos conducían un auto bastante retrasado en tecnología pero que a punta de golpes en la cabeza de cada hermano, lo libraba de sufrir retrasos a causa de problemas en el motor, desperfectos en los frenos o simple carencia de combustible.

2. El espantomóvil

Era una especie de casa rodante que se asemejaba a algún altillo de película de terror como la d e "Psicosis". Sus conductores eran la Pareja Compleja, dos extraños personajes que tenían un inquilino, un dragón. A el se sumaban varios fantasmas y vampiros. El Espantomóvil era capaz de volar distancias cortas usando las alas del dragón.

3. El Super Convertible

El Profesor Locovich: poco se revela a lo largo de la serie de este personaje. Aparentemente es un viejo bonachón que no hace daño a nadie y que se dedica a superar a sus adversarios mediante las nuevas prestaciones de su auto convertible, a la que podemos definir como una cruza entre avión, automóvil y lancha.


4.El Stuka Rakuda

El Barón Hans Fritz era fanático de los biplanos y su automóvil, el Stuka Rakuda es una especie de réplica del célebre biplano del Barón Rojo, el as de la caza aérea de la I Guerra Mundial. A pesar de ser el único auto dotado de un arma de guerra (una ametralladora reglamentaria), el buen Barón solamente la utiliza para remover eventuales obstáculos.

5. El Compact Pussycat

Penélope Glamour fue la única piloto femenina y fue también objeto de cortesía por parte de Pedro Bello. Penélope fue personaje central en una de las dos series a las que Los Autos Locos dio lugar: Los Peligros de Penélope Glamour. Curiosamente el uniforme de Penélope se asemeja al de Pierre Nodoyuna.

6. El Super Chatarra Especial
El tímido soldado Meekly y el dictatorial Sargento Blaste han encarnado la presencia del ejército en las carreras y también una relación de dominación muy particular y digna de un estudio psicológico.
Estos personajes no fueron nunca muy explotados y su vehículo eran un mezcla de semioruga, aplanadora y tanque de guerra. A diferencia del Barón que tenía una arma de guerra en su vehículo, el Chatarra Special era en si mismo un arma de guerra.

7. La Antigüalla Blindada

Matthew y sus Pandilleros era una pandilla de siete hombres de estatura más bien pequeña (por no decir enanos) que corrían en la Antigualla, un auto de los años "20. A pesar de ser bandidos y pandilleros, en las carreras optan por tratar de superar los escollos de cada competencia de manera mancomunada y ordenada,aunque usualmente la ineptitud de todos es tan evidente que los aleja demasiado del éxito.
Aún así tuvieron éxito y pasaron a la serie de Penelope Glamour apareciendo para auxiliar a la heroína en momentos difícil, en donde su auto fue rebautizado como Chugabum.

8. El Alanbique Veloz

Uno de los vehículos más curiosos por su simpleza y precariedad fue el Alambique Veloz. Era conducido por Luke el granjero, un tipo virtuoso que podía manejar con los pies mientras fumaba una pipa y dormía, y tenía como copiloto a el oso miedoso.
Junto con Patán y el castor del Troncomóvil fueron los únicos animales que competían en las carreras, si es que consideramos a los Macana como seres humanos.

9. El Super Heterodino

Pedro Bello representó a una de las pocas personas totalmente normales que corrían en la carrera aunque su prominente mandíbula era tan grande como su ego.
Su automóvil también era bastante cercano a lo que sería un auto de carreras -más precisamente un dragster-, que solía caerse a pedazos, y su caballerosidad y galantería muchas veces le llevaron a perder carreras en pos de sus convicciones.

10. El Troncomóvil

El Troncomóvil era un extraño vehículo construido de madera que tenía ruedas dentadas y una precariedad similar al Alambique Veloz. Sus conductores eran Brutus y un castor llamado Listus. Al igual que Locovich y otros, estos personajes permanecieron poco divulgados.

4 comentarios:

Yota dijo...

Que recuerdos, a mi me encantaba Penelope Glamour

DECKARD dijo...

¡Menuda fauna!

Ayer mismo recordaba esta mítica serie porque en una tienda de ropa en la que entré con mi chica tenían camisetas con imágenes de Patán, Pierre Nodoyuna y Penelope Glamour, aparte de otras con la Hormiga Atómica. Me tuve que quedar con las ganas de comprarme alguna porque solo había modelos para chicas. ¡No es justo!

Un saludo!

PAblo dijo...

Con lo limitadas técnicamente que eran las animaciones de Hanna Barbera vistas en perspectiva y que poco nos importaba.

Impacientes Saludos.

Mikel dijo...

Coincido. Animación limitada, sí. Pero diversión, imaginación y humor "destroyer" sin límites, también. Se sigue pasando un buen rato con ellos... es la monda. Sobre todo porque lo de menos es quien gana... Wacky Races forever!